miércoles, 20 de febrero de 2013

“La educación es lo que queda después de que uno ha olvidado lo que aprendió en la escuela”.

El veredicto del profesor suena inapelable. “Su rendimiento, sus resultados, son insatisfactorios. No asimila bien. Las notas donde apunta sus experimentos están rasgadas y confusas. A menudo se encuentra perdido, porque no escucha. Insiste en hacer las cosas a su manera. Me ha llegado la noticia de que quiere ser científico. En las circunstancias actuales, me parece algo ridículo. Si no puede ni siquiera aprender las bases de la biología, no tiene posibilidades de desempeñar el trabajo de un especialista. Sería una pura pérdida de tiempo no sólo para él, sino también para los que deberán enseñarle”.
El alumno en cuestión es John Gurdon. Medio siglo después de este juicio demoledor, en el 2012, a sus 64 primaveras, Gurdon se ha tomado su revancha al ganar el premio Nobel de Medicina. Sus pobres resultados en la Eton School, donde los académicos todavía se acuerdan de que sacó en una prueba una miserable puntuación de 2 sobre 50, no le impidieron llegar a lo más alto en su carrera profesional.
Genios que en el colegio fueron malos estudiantes: es más común de lo que se piensa y abarca todas las disciplinas. Por ejemplo, el profesor de Albert Einstein escribió: “Este chico no llegará nunca a ningún sitio”. Tampoco es que fuera un desastre (se ha exagerado mucho este aspecto), pero es cierto que sus maestros encontraban al joven Einstein lento y se quejaban de que reflexionaba demasiado antes de contestar a una pregunta. No conseguía aprender nada de memoria. No entendía las reglas y las órdenes. Rechazaba practicar deporte y esto lo llevó a aislarse. A los 16 años fue rechazado en una primera prueba de acceso a la Escuela Politécnica de Zurich por sus malos resultados en letras. Pese a ser excelente en matemáticas y física, era flojo en francés (se acababa de mudar a Suiza y no conocía el país), geografía y dibujo. Años después, el padre de la teoría de la relatividad dejó para la posteridad una de sus célebres frases sobre el tema: “La educación es lo que queda después de que uno ha olvidado lo que aprendió en la escuela”.
Otro físico de renombre, el estudioso de los agujeros negros Stephen Hawking, recuerda sus años de la universidad como un periodo de “aburrimiento y con la sensación de que no mereciera la pena esforzarse”. Hawking estudiaba menos de una hora al día. Confesó haber aprendido a leer sólo a la edad de ocho años. Aunque claro, su inteligencia estaba fuera de discusión. Su tutor de física, Robert Berman, contó posteriormente en The New York Times Magazine: “Sólo le bastaba saber que se podía hacer algo. Y él era capaz de hacerlo sin mirar cómo los demás lo hacían. Por supuesto, su mente era completamente diferente de las de sus coetáneos”. Su enfermedad, relacionada con la esclerosis lateral amiotrófica que le golpeó a los 21 años, le despertó: “Sólo entonces entendí que moriría pronto y que había que activarse”, declaró Hawking.
Estos casos tuvieron un final feliz. Pero hubo en la historia otro matemático que no tuvo la misma suerte. Évariste Galois, considerado el padre de la álgebra moderna, fue rechazado dos veces por la École Polytechnique de París por su manifiesta incapacidad de superar los exámenes de acceso y por su sistemática rebelión a las reglas y al sistema. Murió en un duelo a los 20 años.
Tener un hijo con grandes capacidades pero poco apto para las aulas puede llegar a convertirse en una pesadilla para los padres. Charles Darwin era, según sus maestros, “un chico que se encuentra por debajo de los estándares comunes de la inteligencia. Es una desgracia para su familia”. Al parecer, su padre compartía el diagnóstico. Consideraba que era vago y soñador: “Mi hijo no piensa en otra cosa que en la caza y en los perros”.
Otro padre con quebraderos de cabeza fue el de Winston Churchill. Tuvo que admitir: “El trabajo escolar de mi hijo es un insulto a la inteligencia” (años después el canciller británico afirmó: “Siempre me ha encantado aprender. Lo que no me gusta es que me enseñen”). Según su maestro de primaria, “Winston es un elemento que molesta constantemente, siempre está a punto de meterse en líos”. En cuanto a la madre de Thomas Edison, llegó a perder la paciencia con su hijo. Al cabo de tres años, tuvo que quitarle del colegio por desesperación, para educarle en casa. Era “un chico confuso, inestable y embrollón”, según su profesor. El inventor de la bombilla incandescente empezó a vender dulces y periódicos en los trenes y así desarrolló, con los años, su genio creativo.
La figura del genio matemático superdotado pero incomprendido es un clásico de la mitología popular. Pero esta divergencia entre rendimiento escolar y éxito profesional se ha manifestado también en otras ramas, como las artísticas. Piensen, por ejemplo, que Giuseppe Verdi no fue admitido en la Escuela Superior de Música de Milán, el Conservatorio. La razón: haber superado los límites de edad y ¡adoptar una postura incorrecta de las manos sobre el piano! En la pintura, más de lo mismo. Picasso (mientras que los otros alumnos seguían la clase del maestro, él dibujaba incansablemente palomas y corridas en sus cuadernos), Debussy (faltas de ortografía recurrentes) y Leonardo (emprendía investigaciones en dominios diferentes y, una vez comenzadas, las abandonaba) nunca destacaron en sus estudios. Por no hablar del arte de escribir: Unamuno suspendió la asignatura de literatura. Marguerite Yourcenar nunca pasó por la escuela y Balzac fue un auténtico desastre: indisciplinado, distraído…
¿Son cosas del pasado? En realidad, la divergencia entre las pobres notas sacadas en la etapa del cole y la posterior y exitosa carrera sigue produciéndose hoy en día. Incluso dos genios de la sociedad moderna, como Craig Venter, el padre del genoma humano, o Larry Ellison, el fundador de Oracle, también dejaron un mal recuerdo en su paso por las aulas. El primero estaba más interesado en la vela y el windsurf. Sus notas eran muy insuficientes. El segundo era un estudiante poco atento. Dejó la universidad ya al segundo año, también debido a problemas familiares. Ahora es considerado el quinto hombre más rico del planeta.
¿Y Bill Gates? ¡Al fundador de Microsoft tuvieron que pagarle para estudiar! “Para estimularnos, mis padres nos daban a mi hermana y a mí 25 dólares por cada sobresaliente que sacábamos. Mi hermana cobraba más porque siempre fui mal estudiante”, cuentan en su biografía.
¿Cómo es posible que los centros de enseñanza y los profesores no supieron darse cuenta de que tenían delante a genios? Paul Arden, publicista autor del libro Usted puede ser lo bueno que quiera ser (Phaidon), escribe que el criterio de enseñanza no puede en ningún caso ser un criterio fiable: “En la escuela se aprende sólo el pasado, los hechos conocidos. Cuanto más hechos se recuerdan, mejores son las notas. Los que fracasan en la escuela no están interesados en el pasado, tal vez porque piensan en clave de futuro. O simplemente no tienen buena memoria. Pero esto no significa que no puedan tener éxito”. “Siempre hay que recordar que los grandes números dicen todo lo contrario: a la gente a la que le ha ido bien en la escuela, le fue bien en la vida. Pero es cierto que hay niños que pueden chocar fácilmente con sistemas rígidos y torpes”, reconoce Mariano Enguita, autor del estudio de la Obra Social de La Caixa Fracaso y abandono escolar en España, y catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca.
Dicen los psicólogos que estamos predispuestos, por la naturaleza, a recuperar nuestra autoestima después de un fracaso. Y, a veces, para ciertas personas es más fácil conseguirlo siguiendo caminos alternativos al estudio, tal vez porque los creativos, por definición, se rebelan a las reglas. Según Alicia López, fundadora y directora del Centro de Psicología López de Fez, en Valencia (Centropsicologiainfantil.es), “es muy posible que la rigidez del sistema educativo les haya impulsado a estimular su creatividad ante la necesidad de encontrar su propio camino, un camino en el que poder dar rienda suelta a su talento”. Así que siempre hay esperanzas. Tal como escribe Jean-Bernard Pouy, coautor del libro Enciclopedia de malos alumnos y rebeldes que llegaron a genios (Catapulta), “una infancia problemática, una educación fallida, una vocación forzada o desviada a menudo pueden llevar a la iluminación”.
En todo caso, parece evidente que los profesores, en muchos casos, no supieron detectar o entender las potencialidades de estos alumnos geniales. El escritor francés Daniel Pennac fue durante años un maestro y contó sus experiencias en un libro (Mal de escuela, Mondadori). Él cree que los que enseñan deberían, antes que nada, mantener la mente abierta y abandonar los prejuicios. Porque incluso la persona que aparentemente es un mal estudiante puede esconder grandes virtudes y capacidades. “Todo el tiempo que trabajé como profesor de alumnos de bachillerato, nunca me topé con ningún muchacho idiota. Los hay más vivos, más atrevidos, más rápidos, sí. Pero no hay que olvidar que la escuela es el lugar donde se entrechocan el conocimiento y la ignorancia. Enseñar siempre es algo violento”.
“Todas las personas tienen una dosis de talento, pero no todas tienen fuerza de voluntad y ganas de trabajar para desarrollarlo, aún siendo motivadas. Las personas con talento pueden ser también personas perezosas”, matiza Alicia López. De ahí la pregunta clave: ¿ir al colegio puede ayudar a vencer esta pereza o, en cambio, estos ejemplos demuestran que, por muy buena intención que se ponga, estamos ante una batalla perdida? Mariano Enguita reconoce que, a diferencia del pasado, “ahora con las redes sociales todo el mundo tiene oportunidades para formarse incluso fuera de las aulas. Hay muchas herramientas disponibles. Y sí, digamos que sí, hay personas que aparentemente no necesitan la escuela”. Piergiorgio Odifreddi, matemático, divulgador y autor de varios libros, también cree que en ciertas circunstancias las aulas no sirven o, en todo caso, sirven poco. “La escuela siempre es necesaria, salvo en los casos en los que hace más daño que otra cosa. Sus puertas deben permanecer abiertas a todos, salvo a los que están en grado de desarrollar un pensamiento independiente y de mirar al mundo con una mirada poco convencional. Intentar atar una persona con estas características en el esquema del saber común puede frustrarle, y cortarle las alas al impedirle desarrollar sus potencialidades”.
Sin embargo, la escuela todavía puede desempeñar un papel esencial, también para los que tengan a un genio escondido en la lámpara. “Incluso las personas creativas necesitan una cierta disciplina. Debe ser una disciplina sobre todo interna, pero que puede también imponerse desde lo externo. En este sentido, la escuela puede enseñar a tener capacidad de autocontrol y de trabajo que serán útiles para desarrollar el propio talento”, subraya Enguita, que, en todo caso, recuerda que sentarse en un banco en un aula no tiene por qué ser incompatible con cultivar la propia genialidad. “No hay que olvidar que el año escolar, por lo menos en España, es de 175 días al año. Los que, por alguna razón, no se encuentran cómodos o a gusto en el colegio, disponen de mucho tiempo para desarrollar intereses, pasiones y el talento que uno posee. ¡Más de la mitad de las horas del año, son suyas! No es por acudir a la escuela que una persona con capacidades o talentos especiales va a acabar apretado de la yugular. Por todo eso, es absurdo pensar que si te va mal en la escuela necesariamente te vas a convertir en nada en la vida”.
Así que genios y maestros pueden convivir de una manera provechosa si cada uno pone algo de su parte. Por un lado, los estudiantes pueden aprovechar el marco que ofrece el programa de la enseñanza para no desperdiciar y dispersar sus dotes. Pero ¿qué tiene que hacer la escuela para mejorar? “Lo deseable sería adaptar los criterios de enseñanza al estudiante. La práctica demuestra que en grupos reducidos de alumnos, con atención individualizada, estos aprenden más y están más motivados. Esto requiere recursos y profesionales motivados y formados en altas capacidades. El sistema escolar debería contemplar, además de la adquisición de conocimientos académicos, la educación emocional de los alumnos y el desarrollo de sus habilidades sociales (enseñándoles a ser asertivos) para fortalecer su voluntad e introducir hábitos de esfuerzo, autodisciplina y automotivación”, dice López.
Ahora bien, todo dependerá también de la idea de éxito que cada uno tenga y de la capacidad de sobreponerse a los suspensos. Pennac lo sabe bien. “Yo repetí curso. Y, queridos chicos, os aseguro que en la vida hay cosas mucho peores”. Genial.

martes, 22 de enero de 2013

Perderle el miedo a la hiperactividad

El TDAH suele diagnosticarse entre los cinco y ocho años.| Òscar SarramiaEl TDAH suele diagnosticarse entre los cinco y ocho años.| Òscar Sarramia
  • La incidencia del trastorno permanece estable alrededor del 5% de niños
  • Si se diagnostica más, dicen los expertos, es porque el TDAH se conoce mejor
  • Perderle el miedo al psiquiatra y a la medicación podría ayudar a muchos niños
Ya en 1908, el catalán Augusto Vidal Perera describió en su 'Compendio de Psiquiatría Infantil' el comportamiento de los niños "revoltosos, que mariposean"; que hoy en día serían diagnosticados como hiperactivos. A pesar de ser un viejo conocido de los especialistas, no ha sido hasta las últimas décadas cuando este trastorno ha alcanzado "dimensiones epidémicas". Las comillas corresponden al último número de la revista 'JAMA Pediatrics', en el que se repasa la incidencia de este trastorno en la última década.
Las cifras que publica la revista llevan la firma de la Fundación Kaiser Permanente, con sede en California (EEUU), cuyos investigadores han analizado el historial médico de más de 842.000 niños de cinco a 11 años, tratados en este centro entre los años 2001 y 2009.
Según los autores, encabezados por Darios Getahun, el 4,9% de los menores de esta muestra padecía trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); una cifra que se corresponde con las estadísticas que se manejan en nuestro país desde hace años. "La prevalencia de TDAH en edad infantil en España ronda el 5%-7%, un porcentaje que está dentro de la media mundial y que se mantiene estable desde hace décadas", apunta la psiquiatra Inmaculada Escamillas, de la Clínica Universidad de Navarra.
Aunque los autores estadounidenses observan un repunte de la incidencia en la última década (los nuevos diagnósticos pasaron de 2,5% en 2001 a 3,1% en 2010), la doctora Escamillas señala que este 'aumento' tiene más que ver con un mejor conocimiento de la patología que con un verdadero incremento de la incidencia. Una idea en la que coincide su colega Josep Cornellá, presidente de la Sociedad de Psiquiatría Infantil de la Asociación Española de Psiquiatría. "La hiperactividad ha existido siempre. El propio Ramón y Cajal ya hablaba de que la suya fue una infancia sin concentración. Si ahora se diagnostica más es porque se conoce más", apunta.

'Sí hay más demanda'

Lo que sí puede existir, admite el profesor Getahun en declaraciones a ELMUNDO.es, es una sobreestimación de casos por parte de padres y profesores; por lo que destaca la solidez de su análisis basado en historias clínicas. "Sí es cierto que puede haber mucha demanda, pero el TDAH no se diagnostica sólo en 15 minutos, ni basta con la impresión parcial del profesor", apunta en la misma línea la doctora María Dolores Domínguez, psiquiatra del Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela.
En este sentido, Getahun coincide con sus colegas españoles en la importancia del diagnóstico precoz y de "iniciar cuanto antes el tratamiento para darles a estos niños mayores oportunidades para funcionar en el colegio y en su entorno social".
El psiquiatra español Luis Rojas Marcos, que fue un niño hiperactivo como ha contado en numerosas ocasiones, incide en la misma cuestión en declaraciones a este periódico: "En mi opinión, el reto actual son los niños no diagnosticados. En demasiados casos, ni los familiares, ni sus educadores reconocen el problema. Por lo que se espera que sin ayuda, aprendan y se comporten con normalidad, pese a la incontrolable distracción y actividad física que los domina", advierte.

Sin miedo a la medicación

Todos los especialistas coinciden en que ayudaría mucho a esta tarea perderle el miedo al psiquiatra y, sobre todo a los psicofármacos, que tan mala prensa acarrean. "A menudo, las familias van dando vueltas, pasando de una terapia a otra, como un modo de evitar ir al psiquiatra", señala la doctora Escamilla. Y todo ese retraso aumenta el sufrimiento en los niños, el gasto ("muchas de estas terapias alternativas son costosas") y el estrés en la familia.
La doctora Domínguez coincide con todos sus colegas en que la medicación es la primera opción en el 80% de estos pequeños y también insiste en desmitificar la mala imagen que arrastran estos fármacos. "Igual que nos medicamos cuando nos duelen las muelas, los fármacos alivian los síntomas del TDAH y mejoran la atención; ni atontan a nadie ni cambian la personalidad", apunta el doctor Cornellá.

Todas las clases, todas las razas

En el trabajo de JAMA se observa un aumento de los casos entre los niños varones, de raza blanca y procedentes de familias de clase media-alta; un perfil que contrasta con los datos que se manejaban hasta ahora y que apuntaban sobre todo a los niños de familias desfavorecidas.
El doctor Getahun considera que este fenómeno puede deberse a un esfuerzo por parte de estas familias acomodadas en buscar ayuda para niños que no están cumpliendo las expectativas en el colegio. "Es cierto que la familia con más recursos consulta antes", señala Cornellá, aunque como apunta su colega de la Clínica de Navarra, la clase social no es ningún factor de riesgo en un trastorno con una base genética cada vez mejor conocida.
También el aumento de TDAH entre niñas de raza negra observado en JAMA puede tener una explicación social, como apunta el doctor Rojas Marcos: "En los últimos años ha aumentado la concienciación sobre el trastorno en niñas; que antes no eran evaluadas. En ellas, el trastorno pasa desapercibido frecuentemente porque se manifiesta sobre todo en distracción y no con otros síntomas más llamativos de hiperactividad", explica el psiquiatra, afincado desde hace años en Nueva York.
En cualquier caso, "es importante evitar las etiquetas y no asociar TDAH con fracaso", resume el doctor Cornellá. "Se trata de ayudar al niño sin angustiar"; y sobre la delgada línea que puede separar a un niño inquieto y revoltoso de un auténtico caso de trastorno de hiperactividad, el psiquiatra español elige una cita del escritor José Saramago: "Un problema es un problema cuando causa problemas".

lunes, 14 de enero de 2013

Cambio de juego?

Cambio de juego?


Los perros muchas veces dan vueltas, tratando de morderse la cola...Y giran, y en esa suerte de juego tonto, repitiendo un ritual circular hasta cansarse..


Con bastante frecuencia, vemos a un perro dando vueltas en circulo a gran velocidad, persiguiéndose la cola. Cierra las fauces al huidizo apéndice y luego continúa su acalorada persecución, girando como un molino, dando a veces tantas vueltas que llega a quedarse mareado y desorientado.
 Para el observador humano, lo que empieza siendo una travesura divertida por parte del perro, y que semeja una sencilla pauta lúdica, llega a veces a resultar perturbador. 
Comienza a parecer un estereotipo convertido en una anormalidad de la conducta en vez de un juego rítmico. 

Por desgracia, esto no está muy lejos de la verdad, porque el acto de perseguirse la cola es, por lo general, una dolencia de los perros que se han mantenido en unas condiciones antinaturales y aburridas.
Los perros son seres sociales y les gusta mucho explorar. Si se les priva de compañeros, tanto caninos como humanos, o si se encuentran en un medio ambiente constreñido o monótono, llegan a sufrir. El peor castigo mental para un perro es que le dejen solo en un espacio bastante reducido donde nada cambia. 

Esto rara vez sucede con los perros domésticos, a menos que sean lo bastante desgraciados como para caer en manos de unos amos crueles.


. A veces, esos tics se hacen tan salvajes que los perros se muerden con fuerza en su propia carne y se producen auténticas llagas. 

Este autocastigo pudiera parecer destructivo, pero tiene el efecto de proporcionarle unos estímulos agudos en un mundo que se ha vuelto un insoportable limbo de aburrimiento.

 El acto de perseguirse la cola es una forma típica de esa clase de conducta.


Fragmento de D Morris...zoólogo y etólogo inglés.

Muchas veces me he sentido como uno de ellos, haciendo una y otra vez cosas que no me dirigen mas que a promoverme mareos y confusiones.

Dar vueltas, como ellos, no es realmente un autocastigo, ni una conducta promovida por el aburrimiento....es simplemente que cuando me distraigo y olvido que fui nominada con TDAH por mérito propio, vuelvo a girar en falso.

Hacer lo simple complicado, volver a olvidarme de mí en el transcurso de mis heroicas cruzadas para salvar al mundo de las injusticias...puede hacer que circule como los perros que giran...

Por eso, pensando en lo cansada que me siento, de mil veces describir las situaciones tediosas que enfrento por ser una mas de las personas que sufren por traer en su genética el Déficit Atencional, propongo declarar que deseo Barajar y dar de nuevo.


Como sería exactamente ese juego?
Ya decirme juego me gusta. Mi atención decide ponerse mas alerta...
Dejo de girar y me detengo...




  • Es acaso posible volver a pedirle a la vida que me lleve a mi infancia, pero con la posibilidad de tener el diagnóstico que recibí a los 36? Pero estaría aquí escribiendo?
  • Es acaso posible que alguien me devuelva en enorme capital que invertí en horas de terapia, contándole a esos profesionales casi una enumeración textual de los síntomas del criterio A del DSM de este problema sin que ellos pudieran accionar como hubiera merecido? Pero acaso me hubiera transformado en quien estoy siendo?
  • Es acaso posible volver a mis recreos de la primaria, para ver si puedo aprender a jugar juego de niñas, o poder hacerme de amigas mujeres? Pero sería igual mi enorme placer actual al haberlo logrado?
  • Es acaso posible que alguien me haga un cheque por los meses extra, años me animaría a decir, de estudio de horas de sufrimiento, repitiendo, y temiendo no recordar lo que estudiaba?  En ese caso hubiera tenido el placer enorme de contar con un maestro de lujo como mi padre? Las mismas horas extras de estudio, me regalaron horas con  el mejor maestro...
  • Es acaso posible meter todas mis células en una coctelera y dejar afuera los genes que todos los días me meten en problemas? De poder hacerlo, tendría los increíbles hijos que tengo?

Mente ilusa de niña, juego de imagineria imposible...
Dije imposible?

Como un resorte mi mente despierta ante el desafío de esa palabra que es como un comodín en la baraja. Me enciendo, la dopamina riega mi cerebro súbitamente.

No, no podré dejar de lado la genética, opcion A denegada.
No,. tampoco podré hacerme la tonta, y creer que dar vueltas en el mismo sitio me va a llevar a un destino diferente, perder el equilibrio y estrellarme...

Lamentarme, describirlo, enojarme, negarlo, justificarme...sería como la inútil persecución canina de su rabo, y sería como en ellos una forma de entretenerme.

A pesar de los increíbles beneficios de la medicación, diariamente me despierto como en el Dia de la Marmota.
Barajar y dar de nuevo, me sirve como metáfora porque ansío cambiar lo que siento. Y propongo desde mañana ponerlo como ingrediente básico de mis desayunos.
Meditación y Memoria.

Tal vez vos también te sumes.

Barajar es volver todas las cartas al mazo, y dejar de lado las quejas, las justificaciones y el sentirme como el patito feo.
Dejar de focalizar en el desgaste, real al que me expongo a diario, para sentarme a mirar con cuantas fortalezas vivo.

Sabiendo eso sí, que necesito un plus  de energía porque tener este problema desgasta.
Pero mas desgasta mirarse con la pena de quien se siente desamparado, cansado, y solo.

Por eso es que al barajar y dar de nuevo decidí dejar de remar contra la corriente en mi vida, y acepto hacerlo solo en el río.
Sumate si crees que seguís tratando de morderte la cola.
Seamos protagonistas.

Que tengas un buen fin de semana, el mío empezara en el río.

Norma Echavarria
copyright 2013



Pedro Lopez Aranda Ribera del Duero Raid Goum Nuñez casas rurales aranda hostales baratos aranda hostales aranda

Cambio de juego?

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Los perros muchas veces dan vueltas, tratando de morderse la cola...Y giran, y en esa suerte de juego tonto, repitiendo un ritual circular hasta cansarse..


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 Para el observador humano, lo que empieza siendo una travesura divertida por parte del perro, y que semeja una sencilla pauta lúdica, llega a veces a resultar perturbador. 
Comienza a parecer un estereotipo convertido en una anormalidad de la conducta en vez de un juego rítmico. 

Por desgracia, esto no está muy lejos de la verdad, porque el acto de perseguirse la cola es, por lo general, una dolencia de los perros que se han mantenido en unas condiciones antinaturales y aburridas.
Los perros son seres sociales y les gusta mucho explorar. Si se les priva de compañeros, tanto caninos como humanos, o si se encuentran en un medio ambiente constreñido o monótono, llegan a sufrir. El peor castigo mental para un perro es que le dejen solo en un espacio bastante reducido donde nada cambia. 

Esto rara vez sucede con los perros domésticos, a menos que sean lo bastante desgraciados como para caer en manos de unos amos crueles.


. A veces, esos tics se hacen tan salvajes que los perros se muerden con fuerza en su propia carne y se producen auténticas llagas. 

Este autocastigo pudiera parecer destructivo, pero tiene el efecto de proporcionarle unos estímulos agudos en un mundo que se ha vuelto un insoportable limbo de aburrimiento.

 El acto de perseguirse la cola es una forma típica de esa clase de conducta.


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Muchas veces me he sentido como uno de ellos, haciendo una y otra vez cosas que no me dirigen mas que a promoverme mareos y confusiones.

Dar vueltas, como ellos, no es realmente un autocastigo, ni una conducta promovida por el aburrimiento....es simplemente que cuando me distraigo y olvido que fui nominada con TDAH por mérito propio, vuelvo a girar en falso.

Hacer lo simple complicado, volver a olvidarme de mí en el transcurso de mis heroicas cruzadas para salvar al mundo de las injusticias...puede hacer que circule como los perros que giran...

Por eso, pensando en lo cansada que me siento, de mil veces describir las situaciones tediosas que enfrento por ser una mas de las personas que sufren por traer en su genética el Déficit Atencional, propongo declarar que deseo Barajar y dar de nuevo.


Como sería exactamente ese juego?
Ya decirme juego me gusta. Mi atención decide ponerse mas alerta...
Dejo de girar y me detengo...




  • Es acaso posible volver a pedirle a la vida que me lleve a mi infancia, pero con la posibilidad de tener el diagnóstico que recibí a los 36? Pero estaría aquí escribiendo?
  • Es acaso posible que alguien me devuelva en enorme capital que invertí en horas de terapia, contándole a esos profesionales casi una enumeración textual de los síntomas del criterio A del DSM de este problema sin que ellos pudieran accionar como hubiera merecido? Pero acaso me hubiera transformado en quien estoy siendo?
  • Es acaso posible volver a mis recreos de la primaria, para ver si puedo aprender a jugar juego de niñas, o poder hacerme de amigas mujeres? Pero sería igual mi enorme placer actual al haberlo logrado?
  • Es acaso posible que alguien me haga un cheque por los meses extra, años me animaría a decir, de estudio de horas de sufrimiento, repitiendo, y temiendo no recordar lo que estudiaba?  En ese caso hubiera tenido el placer enorme de contar con un maestro de lujo como mi padre? Las mismas horas extras de estudio, me regalaron horas con  el mejor maestro...
  • Es acaso posible meter todas mis células en una coctelera y dejar afuera los genes que todos los días me meten en problemas? De poder hacerlo, tendría los increíbles hijos que tengo?

Mente ilusa de niña, juego de imagineria imposible...
Dije imposible?

Como un resorte mi mente despierta ante el desafío de esa palabra que es como un comodín en la baraja. Me enciendo, la dopamina riega mi cerebro súbitamente.

No, no podré dejar de lado la genética, opcion A denegada.
No,. tampoco podré hacerme la tonta, y creer que dar vueltas en el mismo sitio me va a llevar a un destino diferente, perder el equilibrio y estrellarme...

Lamentarme, describirlo, enojarme, negarlo, justificarme...sería como la inútil persecución canina de su rabo, y sería como en ellos una forma de entretenerme.

A pesar de los increíbles beneficios de la medicación, diariamente me despierto como en el Dia de la Marmota.
Barajar y dar de nuevo, me sirve como metáfora porque ansío cambiar lo que siento. Y propongo desde mañana ponerlo como ingrediente básico de mis desayunos.
Meditación y Memoria.

Tal vez vos también te sumes.

Barajar es volver todas las cartas al mazo, y dejar de lado las quejas, las justificaciones y el sentirme como el patito feo.
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Sabiendo eso sí, que necesito un plus  de energía porque tener este problema desgasta.
Pero mas desgasta mirarse con la pena de quien se siente desamparado, cansado, y solo.

Por eso es que al barajar y dar de nuevo decidí dejar de remar contra la corriente en mi vida, y acepto hacerlo solo en el río.
Sumate si crees que seguís tratando de morderte la cola.
Seamos protagonistas.

Que tengas un buen fin de semana, el mío empezara en el río.

Norma Echavarria
copyright 2013



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Cambio de juego?

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Los perros muchas veces dan vueltas, tratando de morderse la cola...Y giran, y en esa suerte de juego tonto, repitiendo un ritual circular hasta cansarse..


Con bastante frecuencia, vemos a un perro dando vueltas en circulo a gran velocidad, persiguiéndose la cola. Cierra las fauces al huidizo apéndice y luego continúa su acalorada persecución, girando como un molino, dando a veces tantas vueltas que llega a quedarse mareado y desorientado.
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Comienza a parecer un estereotipo convertido en una anormalidad de la conducta en vez de un juego rítmico. 

Por desgracia, esto no está muy lejos de la verdad, porque el acto de perseguirse la cola es, por lo general, una dolencia de los perros que se han mantenido en unas condiciones antinaturales y aburridas.
Los perros son seres sociales y les gusta mucho explorar. Si se les priva de compañeros, tanto caninos como humanos, o si se encuentran en un medio ambiente constreñido o monótono, llegan a sufrir. El peor castigo mental para un perro es que le dejen solo en un espacio bastante reducido donde nada cambia. 

Esto rara vez sucede con los perros domésticos, a menos que sean lo bastante desgraciados como para caer en manos de unos amos crueles.


. A veces, esos tics se hacen tan salvajes que los perros se muerden con fuerza en su propia carne y se producen auténticas llagas. 

Este autocastigo pudiera parecer destructivo, pero tiene el efecto de proporcionarle unos estímulos agudos en un mundo que se ha vuelto un insoportable limbo de aburrimiento.

 El acto de perseguirse la cola es una forma típica de esa clase de conducta.


Fragmento de D Morris...zoólogo y etólogo inglés.

Muchas veces me he sentido como uno de ellos, haciendo una y otra vez cosas que no me dirigen mas que a promoverme mareos y confusiones.

Dar vueltas, como ellos, no es realmente un autocastigo, ni una conducta promovida por el aburrimiento....es simplemente que cuando me distraigo y olvido que fui nominada con TDAH por mérito propio, vuelvo a girar en falso.

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Por eso, pensando en lo cansada que me siento, de mil veces describir las situaciones tediosas que enfrento por ser una mas de las personas que sufren por traer en su genética el Déficit Atencional, propongo declarar que deseo Barajar y dar de nuevo.


Como sería exactamente ese juego?
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  • Es acaso posible volver a pedirle a la vida que me lleve a mi infancia, pero con la posibilidad de tener el diagnóstico que recibí a los 36? Pero estaría aquí escribiendo?
  • Es acaso posible que alguien me devuelva en enorme capital que invertí en horas de terapia, contándole a esos profesionales casi una enumeración textual de los síntomas del criterio A del DSM de este problema sin que ellos pudieran accionar como hubiera merecido? Pero acaso me hubiera transformado en quien estoy siendo?
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  • Es acaso posible meter todas mis células en una coctelera y dejar afuera los genes que todos los días me meten en problemas? De poder hacerlo, tendría los increíbles hijos que tengo?

Mente ilusa de niña, juego de imagineria imposible...
Dije imposible?

Como un resorte mi mente despierta ante el desafío de esa palabra que es como un comodín en la baraja. Me enciendo, la dopamina riega mi cerebro súbitamente.

No, no podré dejar de lado la genética, opcion A denegada.
No,. tampoco podré hacerme la tonta, y creer que dar vueltas en el mismo sitio me va a llevar a un destino diferente, perder el equilibrio y estrellarme...

Lamentarme, describirlo, enojarme, negarlo, justificarme...sería como la inútil persecución canina de su rabo, y sería como en ellos una forma de entretenerme.

A pesar de los increíbles beneficios de la medicación, diariamente me despierto como en el Dia de la Marmota.
Barajar y dar de nuevo, me sirve como metáfora porque ansío cambiar lo que siento. Y propongo desde mañana ponerlo como ingrediente básico de mis desayunos.
Meditación y Memoria.

Tal vez vos también te sumes.

Barajar es volver todas las cartas al mazo, y dejar de lado las quejas, las justificaciones y el sentirme como el patito feo.
Dejar de focalizar en el desgaste, real al que me expongo a diario, para sentarme a mirar con cuantas fortalezas vivo.

Sabiendo eso sí, que necesito un plus  de energía porque tener este problema desgasta.
Pero mas desgasta mirarse con la pena de quien se siente desamparado, cansado, y solo.

Por eso es que al barajar y dar de nuevo decidí dejar de remar contra la corriente en mi vida, y acepto hacerlo solo en el río.
Sumate si crees que seguís tratando de morderte la cola.
Seamos protagonistas.

Que tengas un buen fin de semana, el mío empezara en el río.

Norma Echavarria
copyright 2013



Pedro Lopez Aranda Ribera del Duero Raid Goum Nuñez casas rurales aranda hostales baratos aranda hostales aranda

Cambio de juego?

Cambio de juego?


Los perros muchas veces dan vueltas, tratando de morderse la cola...Y giran, y en esa suerte de juego tonto, repitiendo un ritual circular hasta cansarse..


Con bastante frecuencia, vemos a un perro dando vueltas en circulo a gran velocidad, persiguiéndose la cola. Cierra las fauces al huidizo apéndice y luego continúa su acalorada persecución, girando como un molino, dando a veces tantas vueltas que llega a quedarse mareado y desorientado.
 Para el observador humano, lo que empieza siendo una travesura divertida por parte del perro, y que semeja una sencilla pauta lúdica, llega a veces a resultar perturbador. 
Comienza a parecer un estereotipo convertido en una anormalidad de la conducta en vez de un juego rítmico. 

Por desgracia, esto no está muy lejos de la verdad, porque el acto de perseguirse la cola es, por lo general, una dolencia de los perros que se han mantenido en unas condiciones antinaturales y aburridas.
Los perros son seres sociales y les gusta mucho explorar. Si se les priva de compañeros, tanto caninos como humanos, o si se encuentran en un medio ambiente constreñido o monótono, llegan a sufrir. El peor castigo mental para un perro es que le dejen solo en un espacio bastante reducido donde nada cambia. 

Esto rara vez sucede con los perros domésticos, a menos que sean lo bastante desgraciados como para caer en manos de unos amos crueles.


. A veces, esos tics se hacen tan salvajes que los perros se muerden con fuerza en su propia carne y se producen auténticas llagas. 

Este autocastigo pudiera parecer destructivo, pero tiene el efecto de proporcionarle unos estímulos agudos en un mundo que se ha vuelto un insoportable limbo de aburrimiento.

 El acto de perseguirse la cola es una forma típica de esa clase de conducta.


Fragmento de D Morris...zoólogo y etólogo inglés.

Muchas veces me he sentido como uno de ellos, haciendo una y otra vez cosas que no me dirigen mas que a promoverme mareos y confusiones.

Dar vueltas, como ellos, no es realmente un autocastigo, ni una conducta promovida por el aburrimiento....es simplemente que cuando me distraigo y olvido que fui nominada con TDAH por mérito propio, vuelvo a girar en falso.

Hacer lo simple complicado, volver a olvidarme de mí en el transcurso de mis heroicas cruzadas para salvar al mundo de las injusticias...puede hacer que circule como los perros que giran...

Por eso, pensando en lo cansada que me siento, de mil veces describir las situaciones tediosas que enfrento por ser una mas de las personas que sufren por traer en su genética el Déficit Atencional, propongo declarar que deseo Barajar y dar de nuevo.


Como sería exactamente ese juego?
Ya decirme juego me gusta. Mi atención decide ponerse mas alerta...
Dejo de girar y me detengo...




  • Es acaso posible volver a pedirle a la vida que me lleve a mi infancia, pero con la posibilidad de tener el diagnóstico que recibí a los 36? Pero estaría aquí escribiendo?
  • Es acaso posible que alguien me devuelva en enorme capital que invertí en horas de terapia, contándole a esos profesionales casi una enumeración textual de los síntomas del criterio A del DSM de este problema sin que ellos pudieran accionar como hubiera merecido? Pero acaso me hubiera transformado en quien estoy siendo?
  • Es acaso posible volver a mis recreos de la primaria, para ver si puedo aprender a jugar juego de niñas, o poder hacerme de amigas mujeres? Pero sería igual mi enorme placer actual al haberlo logrado?
  • Es acaso posible que alguien me haga un cheque por los meses extra, años me animaría a decir, de estudio de horas de sufrimiento, repitiendo, y temiendo no recordar lo que estudiaba?  En ese caso hubiera tenido el placer enorme de contar con un maestro de lujo como mi padre? Las mismas horas extras de estudio, me regalaron horas con  el mejor maestro...
  • Es acaso posible meter todas mis células en una coctelera y dejar afuera los genes que todos los días me meten en problemas? De poder hacerlo, tendría los increíbles hijos que tengo?

Mente ilusa de niña, juego de imagineria imposible...
Dije imposible?

Como un resorte mi mente despierta ante el desafío de esa palabra que es como un comodín en la baraja. Me enciendo, la dopamina riega mi cerebro súbitamente.

No, no podré dejar de lado la genética, opcion A denegada.
No,. tampoco podré hacerme la tonta, y creer que dar vueltas en el mismo sitio me va a llevar a un destino diferente, perder el equilibrio y estrellarme...

Lamentarme, describirlo, enojarme, negarlo, justificarme...sería como la inútil persecución canina de su rabo, y sería como en ellos una forma de entretenerme.

A pesar de los increíbles beneficios de la medicación, diariamente me despierto como en el Dia de la Marmota.
Barajar y dar de nuevo, me sirve como metáfora porque ansío cambiar lo que siento. Y propongo desde mañana ponerlo como ingrediente básico de mis desayunos.
Meditación y Memoria.

Tal vez vos también te sumes.

Barajar es volver todas las cartas al mazo, y dejar de lado las quejas, las justificaciones y el sentirme como el patito feo.
Dejar de focalizar en el desgaste, real al que me expongo a diario, para sentarme a mirar con cuantas fortalezas vivo.

Sabiendo eso sí, que necesito un plus  de energía porque tener este problema desgasta.
Pero mas desgasta mirarse con la pena de quien se siente desamparado, cansado, y solo.

Por eso es que al barajar y dar de nuevo decidí dejar de remar contra la corriente en mi vida, y acepto hacerlo solo en el río.
Sumate si crees que seguís tratando de morderte la cola.
Seamos protagonistas.

Que tengas un buen fin de semana, el mío empezara en el río.

Norma Echavarria
copyright 2013



Pedro Lopez Aranda Ribera del Duero Raid Goum Nuñez casas rurales aranda hostales baratos aranda hostales aranda

Adultos-Diagnóstico

Adultos

El siguiente cuestionario se llama ASRS-18 y fue desarrollado por los investigadores, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud Adulto escala de autoinforme Scale (ASRS-18, versão1.1) para evaluar los síntomas del Trastorno por Déficit de Atención / Hiperactividad (TDAH) en adultos. 
 IMPORTANTE: Recuerde que el diagnóstico definitivo sólo puede ser proporcionada por un profesional.




Por favor, conteste las siguientes preguntas si se evalúa según los criterios de la parte derecha de la página. Después de contestar cada pregunta, circule el número que corresponde a cómo se sentía y se comportaba en los últimos seis meses.

1. Con qué frecuencia se cometen errores por falta de atención cuando se tiene que trabajar en un proyecto aburrido o difícil?




2. Con qué frecuencia tiene dificultad para mantener su atención cuando usted está haciendo un trabajo aburrido o repetitivo?




3. Con qué frecuencia tiene dificultad para concentrarse en lo que dice la gente, incluso cuando están hablando directamente a usted?




4. Con qué frecuencia usted deja una media del proyecto después de haber hecho las cosas más difíciles?




5. Con qué frecuencia tiene dificultad para realizar un trabajo que requiere organización?




6. Cuando tenga que hacer algo que requiere mucha concentración, ¿con qué frecuencia evitar o posponer el comienzo?




7. Con qué frecuencia usted poner las cosas fuera de lugar o que tienen dificultades para encontrar cosas en la casa o en el trabajo?




8. Con qué frecuencia se distrae por la actividad o ruido a tu alrededor?




9. Con qué frecuencia tiene problemas para recordar citas u obligaciones?




Parte A
1. ¿Con qué frecuencia se obtiene la silla en movimiento o dar la mano o de los pies cuando usted tiene que sentarse (a) por un largo tiempo?




2. Con qué frecuencia usted se levanta de la silla en las reuniones o en otras situaciones donde debe sentarse (a)?




3. qué frecuencia se siente inquieto (a) o agitado (a)?




4. Con qué frecuencia tiene dificultad para calmarse y relajarse cuando tiene tiempo libre?




5. Con qué frecuencia usted se sienta en (a) en exceso y hay que hacer las cosas como si "con un motor conectado"?




6. Con qué frecuencia te encuentras hablando demasiado en situaciones sociales?




7. Cuando estás hablando, ¿con qué frecuencia usted se encuentra terminando las oraciones de sus antecesores?




8. Con qué frecuencia tiene dificultad para esperar en situaciones en las que todo el mundo da un giro?




9. Con qué frecuencia interrumpir a los demás cuando están ocupados?




Parte B

¿Cómo evaluar:
Si los artículos de la Parte A falta de atención (1-9) y / o artículos de hiperactividad-impulsividad Parte B (1-9) han marcado varias respuestas MENUDO o muy a menudo no es probable que sea el portador de ADHD (por lo menos 4 en cada lado). 
ASRS-18 El cuestionario es útil para evaluar sólo el primer criterio (criterio A) para hacer el diagnóstico.Hay otros criterios que también son necesarios.
IMPORTANTE: No se puede hacer el diagnóstico de TDAH sólo con los síntomas descritos en la mesa! Vea a continuación los otros criterios.
CRITERIO A: Los síntomas (ver en la tabla anterior)
CRITERIO B: Algunos de estos síntomas deben estar presentes desde una edad temprana (antes de los 7 o 12 años).
CRITERIO C: Hay problemas causados ​​por los síntomas mencionados durante al menos 2 diferentes contextos (por ejemplo, en el trabajo, en la vida social, en la universidad y en la relación marital o familiar).
CRITERIO D: Hay problemas obvios a cuenta de los síntomas.
Criterio E: Si hay otro problema (. Tales como la depresión, retraso mental, psicosis, etc), los síntomas no se puede atribuir únicamente a él.