lunes, 28 de mayo de 2012

Conductas agresivas en niños con TDAH

Soy psicóloga y estoy trabajando como estimuladora cognitiva con niños con TDAH. Tengo algunos adolescentes que me cuentan que todos los días en el instituto se pegan con otros chavales; dicen que le ponen nervioso y que le dan ganan de machacarlos, y que tienen que hacerse respetar. Yo le digo que no hay que pegarse, que es peligroso, le pueden hacer daño o pueden perder el control y hacer mucho daño. Me gustaría saber qué puedo hacer para que dejen de pegarse, porque para ellos es algo placentero y totalmente normal.
Responde: Esperanza López.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una de las alteraciones más frecuentes durante la infancia. Se distinguen tres subtipos, según tengan síntomas de impulsividad, de inatención o una combinación de ambos. Esto quiere decir que según predominen unos síntomas u otros, serán diferentes las conductas que exhiben los niños con TDAH. En un estudio sobre el perfil social de estos niños se ha demostrado que los del subtipo de inatención tienen más tendencia a conductas de inhibición y aislamiento social pero muestran más empatía y respeto a los demás. Mientras que en los niños con síntomas combinados con déficit de atención con hiperactividad-impulsividad predominan comportamientos de escaso autocontrol, baja empatía y consideración hacia los iguales y conductas de desafío, lo que indica un desajuste en su socialización.
Como bien sabrás, no basta con explicar a un niño porqué una conducta es inadecuada, y más si es hiperactivo. Es más, a veces con eso producimos un efecto iatrogénico al querer rectificar solo verbalmente una conducta que está regulada por otros factores, como ambientales y biológicos, más que por las normas o convenciones sociales. Se necesita un entrenamiento que implique a las personas involucradas en su educación y socialización: padres y profesores. Existen trabajos hechos con ese fin. Además podrías plantearte la introducción de algún programa de autocontrol y habilidades sociales especialmente diseñado para sus dificultades de empatizar y considerar a los otros, donde ellos pudieran apreciar los efectos de practicar esas habilidades, cómo los demás les recompensan y cómo se sienten cuando sus compañeros les integran.
Una secuencia que se suele producir es que los niños hiperactivos provocan con su conducta desafiante el rechazo de los compañeros y estos reaccionan de dos formas, evitándolos o agrediéndolos, con lo que se está manteniendo la cadena de conductas agresivas y de consecuencias negativas para ambas partes. Esta cadena es la que se trata de romper con el entrenamiento en autocontrol y competencia social.

Copiado de:  http://www.fundacionpunset.org/apol/20631/conductas-agresivas-en-ninos-con-tdah/


Ferias de libros Premios literarios Barcelona resumenes deportivos ciclo de la vida premios literarios en A Coruña indignados Wall Street

DIAGNOSTICAR TDAH EN LA EDAD ADULTA


El trastorno por déficil de atención con hiperactividad no es exclusivo de
niños y jóvenes. Hasta un 4,5 % de los adultos lo padece.
Las rutinas de jornada laboral se convierten, a menudo, en un
problema para los adultos hiperactivos. En plena reunión de trabajo,
pueden presentar dificultades para escuchar con atención y controlar sus
ansias de movimiento. Los despidos entre los afectados de TDAH son
más frecuentes que entre el resto de la población.
Los síntomas más destacados son el déficit de atención, la
hiperactividad y la impulsividad.Ocho de cada diez afectados desarrollan,
además, otras psicopatologías: depresión, adicción o trastornos de
ansiedad.
Cuando existe la sospecha de un trastorno de atención, el terapeuta
debe hablar con el paciente. A lo largo de la anamnesis se averiguan los
síntomas y su evolución, con el objetivo de configurar los primeros resultados.
El diagnóstico se apoya en cuestionarios y test psicológicos. Las
características más destacables del trastorno y sus repercusiones en la
vida cotidiana del afectado son las siguientes:
- Hiperactividad
- Déficit de atención
- Labilidad emocional
- Desorganización en las tareas
- Impulsividad
- Inestabilidad en las relaciones afectivas
- Problemas en el trabajo
- Parientes con TDAH
Por lo general, para determinar el diagnóstico de TDAH en la adultez
resulta importante saber si el paciente ya presentaba algunos de los
síntomas antes de los siete años y si estos han persistido de forma
continua hasta la edad adulta. Los síntomas deben afectar como mínimo a dos
áreas vitales del paciente. En este sentido, las calificaciones de la escuela y
los informes laborales ofrecen información objetiva sobre el rendimiento
escolar y laboral. En la medida de lo posible, los datos reunidos mediante la
entrevista personal con el paciente deberían complementarse con otros
facilitados por allegados suyos.
Una anamnesis completa debe asegurar que no existen otras
psicopatologías o causas médicas que expliquen mejor el caso. Algunas
alteraciones orgánicas o neurológicas, así como la toma de algunos
madicamentos o drogas, pueden mimetizar las características del TDAH.

construcción caleruega piedra caleruega cooperativa caleruega maquinaria agrícola caleruega taller mecanico caleruega

La historia que el Déficit Atencional ha escrito sobre tu identidad (y cómo evitar sus efectos negativos…)

 Juan Sangüesa

Hoy les voy a contar una historia secreta. La historia de una de las consecuencias psicológicas del Déficit Atencional cuando -por la razón que haya sido- no fue diagnosticado en la infancia, pero de todas formas sus efectos se han dejado sentir, causando diversas dificultades y resultados adversos a lo largo de la vida
Si este es tu caso y no recibiste el diagnóstico hasta que ya eras grande, no te puedes perder lo que viene a continuación…

¿Qué historias te cuenta tu mente con respecto a tus problemas?

Como saben, mi tesis de pregrado consistió en una investigación cualitativa acerca de la subjetividad de adultos con ADHD recientemente diagnosticado. En este estudio, mis compañeros y yo, entrevistamos a personas que no habían recibido el diagnóstico en la infancia y les preguntamos acerca de todo lo que nos pudieron contar sobre el impacto que el ADHD no diagnosticado había tenido sobre sus vidas.
Uno de los descubrimientos que emergieron a partir del análisis de esas entrevistas y que para mí fue sumamente revelador es el siguiente:
Al no haber existido una explicación racional para la conducta de nuestros entrevistados durante su infancia, las familias de cada uno de ellos fueron “explicándose” esa conducta atribuyéndola a ciertas cualidades de cada uno de ellos y ellas. Así, ciertos adjetivos comenzaron a repetirse una y otra vez, en la narrativas familiares.
“¡Esta niñita pasa en las nubes!”…”Es que es distraída, igual que su papá”
“¡Este niño no puede estar quieto ni un segundo!” … “Es que es muy desordenado
“¡María no sabe ni dónde deja su cabeza!” … “Es que es demasiado olvidadiza
Las cursivas no son porque sí… Si te fijas, las “explicaciones” encontradas implican la atribución de una característica X como parte de la identidad de la persona (y podemos sumar una serie de otras características mencionadas: flojo/a, irresponsable, volado/a, inconstante, no se pone las pilas, inmaduro/a).
Algo que la mente de quien escucha esas afirmaciones puede resumir en la siguiente fórmula:
Yo = Problema
Si el problema eres tú mism@, ¿qué solución nos queda?
Es por esto que muchos adultos con ADHD no diagnosticado acarrean una pesada carga de desaliento y auto-reproche, ya que a partir de la escucha ininterrumpida de críticas y desaprobación por parte de sus familias, profesores, amigos y parejas, esas características negativas han sido incorporadas a su identidad irremediablemente.

Desmantelando la narrativa

Por una parte, luego del diagnóstico, muchos adultos con ADHD por fin encuentran una explicación sólida que da cuenta de sus muchas dificultades y que va más allá de las evaluaciones morales que encierran las historias acerca de su “flojera” o de “falta de fuerza de voluntad”. No obstante, suele suceder que las historias escuchadas y repetidas durante tanto tiempo, sigan ahí, dando vueltas por la mente y asomando su fea cabeza toda vez que las cosas salen mal.
Así, ante el primer retroceso o dificultad, no es de extrañarse que aparezcan pensamientos como “¡de nuevo lo mismo!… ¡no hay caso conmigo!… ¡¡¡no tengo remedio!!!”.
¿Qué hacer al respecto?
El impacto que las narrativas familiares y sus significados tienen sobre la identidad de cada uno de sus miembros, ha sido durante mucho tiempo el eje central de los enfoques narrativos y posmodernos en terapia familiar. Diversos autores, han desarrollado técnicas con las cuales desmantelar las narrativas familiares negativas, para permitirle a la persona “reescribir su vida”, desmarcándose de las “historias dominantes” que obstaculizan su superación. (De estos terapeutas, mi favorito es Michael White, autor junto a David Epston de Medios Narrativos para Fines Terapéuticos, y de Maps of Narrative Practice).
Durante un tiempo, estuve utilizando algunas de estas técnicas con mis pacientes para ayudarlos a liberarse de las etiquetas y atributos negativos que eran resultado de las narrativas construidas a partir de sus problemas con el ADHD cuando todavía no sabían que éste era el origen de sus dificultades. En muchos casos, las técnicas narrativas fueron de gran ayuda para este propósito, pero hoy he encontrado un enfoque que encuentro mucho más potente.

Relational Frame Theory (una teoría científica del lenguaje y la mente)

Si leíste mi post anterior, sabrás que estoy estudiando y practicando un nuevo tipo de terapia llamada ACT (Acceptance and Commitment Therapy) y que pienso que puede ser una alternativa muy potente para trabajar con los problemas que el ADHD impone en tu vida diaria.
Para el tema que nos interesa en este post, la teoría científica que da sustento a ACT (la Relational Frame Theory) explica algunos de los mecanismos por medio de los cuales se consolidan las historias que nos han contado (y que nuestra mente nos sigue contando) respecto a las causas de nuestro comportamiento, las razones por la cuales hacemos o dejamos de hacer tales o cuales cosas, etc., etc… (Voy a intentar hacer un esbozo ultra resumido de lo que he estudiado hasta ahora al respecto).
La RFT es verdaderamente alucinante ya que consiste en un programa de investigación en ciencia básica (de laboratorio) acerca del lenguaje y la cognición humana. Un programa de investigación que lleva 30 años desentrañando los misterios de los símbolos verbales que utiliza la mente para la comunicación con los demás y con nosotros mismos.
En primer lugar, las narrativas y las historias están hechas con palabras, sin lenguaje hablado no se pueden contar historias…
Pero… ¿qué es una palabra? y ¿cómo adquiere su significado?
http://www.flickr.com/photos/visualpanic/
El elemento más sorprendente del lenguaje es su arbitrariedad.
¿En qué se parece la palabra “GATO” a este animalito?

Tienes razón… en NADA.
Los símbolos (hablados y escritos) del lenguaje son totalmente arbitrarios.
Entonces, los significados de las palabras, son el resultado del entrenamiento social que tiene lugar durante muchos años a lo largo del desarrollo del niño, en su familia y su cultura. Y estos significados, asociados a tales y cuales palabras y conceptos, son lo que finalmente da forma a los contenidos de su mente.
Piensa en un niño que está aprendiendo a hablar. Muchas veces se le pregunta: “¿por qué hiciste eso?”, a lo que el niño muchas veces responderá, con total honestidad, “no sé”… o “porque sí”. Típicamente este tipo de respuesta no es bien recibida por los adultos, que, con el ceño fruncido insistirán: “¿pero por qué lo hiciste?”. El resultado es que el niño pronto aprenderá que una respuesta socialmente aceptable requiere de “buenas razones” y argumentos lógicos que den cuenta de sus motivos para determinadas conductas.
Es ahí cuando la mente comienza su incesante trabajo de análisis, razonamiento lógico y construcción de historias coherentes.
Y así, antes de que nos demos cuenta de cómo sucedió, nuestra mente está lista para responder toda clase de preguntas acerca de nosotros mismos, nuestra conducta, nuestras motivaciones y emociones y sentimientos con toda suerte de bonitas (y a veces no tan bonitas) historias y narrativas que cuentan quienes somos y porqué somos así.
Como dicen Efran, Lukens y Lukens, en su libro de 1992 “Lenguaje, estructura y Cambio”:
“Los seres humanos son cuentistas incorregibles y hábiles, que tienen la costumbre de convertirse en las historias que narran. Mediante la repetición, las historias se consolidan en realidades, y a veces encierran a los cuentistas dentro de los límites que ellos mismos han ayudado a crear”

Cuando tú eres el contexto en el cual se despliegan las historias que tu mente fabrica

Ya. Si me has seguido hasta acá, es el momento de ver cómo fugarse de la prisión narrativa que las consecuencias de tu ADHD han escrito a lo largo de tu vida.
Uno de los conceptos centrales en ACT es lo que se conoce como “Self as Context”.
Se trata de tomar cierta perspectiva desde la cual contemplar tu propia vida, tus recuerdos, sentimientos, pensamientos, historias, sueños, etc… Es un lugar desde el cual poder salirse de la historia y dejar de repetirla como si fueras Bill Murray en “El Día de la Marmota” (también conocida como “Hechizo del Tiempo”). (Si no la has visto… deja de leer este post y anda a verla AHORA!)
Para que veas en qué consiste la perspectiva del Self as Context vamos a realizar un pequeño ejercicio experiencial:
¿Estás dispuest@? (Si es así, date por lo menos un par de minutos para ir llevando a cabo cada uno de los pasos del ejercicio).
Bien… vamos entonces:
  1. Detente un momento y presta atención a la primera sensación que surja en tu cuerpo. Obsérvala con curiosidad y una vez que la hayas reconocido deja que tu atención se pose en cualquier otra sensación que aparezca, y la siguiente… y la siguiente.
  2. Ahora mira a tu alrededor y reconoce el lugar en el que te encuentras. Observa los colores, las formas y los objetos que te rodean.
  3. Ahora intenta recordar un momento pasado de tu vida reciente y, cerrando los ojos, visualiza la escena con la mayor nitidez posible.
  4. Repite lo anterior, pero con un recuerdo de tu niñez.
  5. Presta atención a ver si notas la presencia de alguna emoción. Fíjate en qué parte del cuerpo la sientes y cómo es…
  6. Ahora presta atención al primer pensamiento que pase por tu mente. Puedes cerrar los ojos para escuchar con más claridad lo que tu mente tiene para decirte en este momento…
  7. Observa si puedes notar un sentido de continuidad en todo este proceso.
¿Listo?
Preguntas:
¿Qué es lo único que ha permanecido constante durante todo el ejercicio?
¿Qué es lo que se ha mantenido constante a lo largo de los distintos momentos y experiencias de tu vida?
¿Quién observaba estas sensaciones, imágenes y recuerdos?
¿Puedes sentir la constancia y continuidad de esa perspectiva desde la cual has sentido y vivido todos los momentos de tu vida?

Las historias que tu mente construye, y que a su vez han sido construidas a partir de lo que otros han contado acerca de ti durante toda tu vida, no son más que eso: narrativas y conexiones arbitrarias a partir del lenguaje, pero que no alcanzan a tocar esa dimensión de tu ser en que asumes la perspectiva desde la cual observas todas tus experiencias (a veces, a esta perspectiva también se le llama “El Observador”).
A partir de tu experiencia entonces (y no simplemente porque yo lo diga), ¿puedes distinguir entre los contenidos de tu experiencia (sensaciones, pensamientos, emociones, recuerdos, imágenes) y el contexto en el que se despliegan?
Tú eres ese contexto.
Para terminar cito a la gran Virginia Satir:
We must not allow other people’s limited perceptions to define us. (No debemos dejar que las percepciones limitadas de otras personas nos definan).
A lo que yo agregaría, tampoco debemos dejar que las historias que cuenta nuestra mente sobre nosotros mismos nos limiten en nuestro potencial.
Y sin embargo, basta con prestar atención al incesante trabajo de la mente, que como una araña va tejiendo su tela de significados en torno a las historias que ha construido sobre tu vida y tu identidad. Ahora bien, las historias en sí no tienen nada de malo, las narrativas son sólo una manera de ordenar el mundo y la realidad de modo que tu historia tenga continuidad y también para facilitar la comunicación.
El problema surge cuando perdemos de vista que la historia no es más que eso… un relato, es decir una manera de hilvanar los hechos que resulta coherente y lógica… Y el problema se agrava cuando los significados de la historia van en detrimento de tus posibilidades, limitando tu vida… y la verdadera dificultad estriba en el hecho de que la mayor parte del tiempo no hay espacio entre la historia como tal y nuestra identidad (lo que en ACT se conoce como fusión con el Yo-conceptualizado, es decir el yo construido a partir de la historia).
Ya veremos más adelante que es esto de la fusión y cómo contrarrestarla, pero por ahora, te tengo una tarea:
La próxima vez que tu mente te diga: “no puedes hacer eso por que eres así o asá”, o “porque antes ya lo intentaste y no lo conseguiste”, te invito a develar la historia que se oculta detrás de esos pensamientos y a observarla con curiosidad (¿es una historia nueva o antigua? ¿cuándo la escuchaste por primera vez? ¿es una historia que se ha contado muchas veces en tu familia? ¿conoces a alguien que la pondría en duda?).
Una vez identificado el argumento de la historia, deja que tu mente siga entretenida en lo que mejor sabe hacer, mientras tú vuelves al momento presente y sigues adelante en la dirección (cualquiera que esta sea) que hayas elegido para tu vida.

FUENTE: http://deficitatencionaladulto.cl/blog/?p=1336
 
11 Redes sociales de libros en Español  Premios literarios Sevilla DRY  Premios literarios Lugo ADHD neurofeedback tdah gafaschromagen tdah tdah test 

viernes, 25 de mayo de 2012

Lanzamiento nueva versión Neurofarmagen




 
 
Neurofarmagen
Neurofarmagen presenta
Mejoras en sus líneas de análisis
Nueva versión Neurofarmagen Psiquiatría
Nueva versión Neurofarmagen Depresión
Importante
Infórmese sin compromiso. 902110476. info@neurofarmagen.com. www.neurofarmagen.com
Garantía de Confidencialidad. AB-BIOTICS, S.A. garantiza la total confidencialidad del análisis Neurofarmagen. El tratamiento de las muestras será realizado de forma codificada. La codificación de las muestras comporta que en ningún momento el laboratorio dispondrá de información personal del paciente, sino únicamente un código de identificación que permitirá al médico relacionarlo con su expediente médico.

Uso y destino de Neurofarmagen. El análisis Neurofarmagen está especialmente dirigido para un uso profesional. La información proporcionada por el análisis, representa una herramienta para facilitar la prescripción al paciente, correspondiendo dicha función única y exclusivamente al médico prescriptor del test. El análisis genético Neurofarmagen, no es ni puede ser considerado en ningún caso por el médico prescriptor ni un sustito de su actividad prescriptora ni de la vigilancia médica requerida en cualquier tratamiento a sus pacientes, debiendo contextualizar la información facilitada por el test con el expediente médico y los tratamientos anteriormente prescritos al paciente.



miércoles, 16 de mayo de 2012

Nuevo test para el TDAH, aula virtual

Nuevo test para detectar la hiperactividad

Presentado en el marco de un congreso que tiene lugar en Donostia, ha sido ya probado con 1.500 niños y niñas

 
En el marco del cuarto Congreso del trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se ha presentado un nuevo test para ayudar al diagnóstico de la hiperactividad.
Flavio Banterla, director de Nesplora, explica que se trata de un test que utiliza la realidad virtual para recrear una clase escolar en la que medimos los procesos de atención de alumnos y alumnas.
 

Adicción a drogas puede ser genética

 La adolescencia es una etapa en la que los jóvenes empiezan presentar actitudes rebeldes e impulsividad para lograr independencia de los padres, pero en ocasiones los límites se traspasan y esto porque el gen SLC6A muta y provoca que los jóvenes puedan desarrollar adicciones.

De acuerdo con la investigación publicada en en Nature Neuroscience a cargo de especialistas de la Universidad de Vermont descubrieron que al mutar este gen que es  un transportador de norepinefrinas, como la atomoxetina, y variaciones de endofenotipos neuronales, los jóvenes ya no pueden controlar su impulsividad y cuando prueban drogas por explorar otras cosas, se vuelven adictos a estas.

Esto ocurre tanto con las drogas legales como para las ilegales, porque al tener compuestos de dependencia y los jóvenes no poder controlar su impulsividad los llevan a tener un mal uso de éstas.

El estudio se aplicó en mil 896 adolescentes de 14 años, de los cuales algunos ya habían experimentado alguna droga, y se hallo que es en la corteza frontal del cerebro donde ocurre la falla que impide controlar un comportamiento impulsivo.

Para medirlo, con ayuda de una resonancia magnética evaluaban en cuanto tiempo los jóvenes reaccionaban cuando se les pedía que hicieran una tarea, y hallaron siete conexiones cerebrales involucradas en el éxito de inhibición y seis más el fallo. 

Otro de los hallazgos fue respecto al trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), porque la inhibición de actitudes impulsivas funcionaba igual y también fue vinculado con el abuso de drogas.

Pero cuando se trataba de TDAH, los investigadores dijeron que eran otras las conexiones cerebrales involucradas, pero el abuso de sustancias podría acentuarse en la edad adulta y no en la adolescente como el caso de la mutación del gen.

Según los investigadores este hallazgo puede establecer biomarcadores para identificar a las personas que son propensos a ser adictos a drogas en etapas tempranas. (Con información de El Universal)
 

Por eso entre ellos se atraen, por ese gen común

Detectan gen que controla impulsividad

El hallazgo puede facilitar la búsqueda de un biomarcador para diagnosticar jóvenes propensos al abuso de drogas

El estudio fue realizado con mil 896 jóvenes que habían ingerido alguna droga. (Foto: Archivo El Universal )




Investigadores de la Universidad de Vermont descubrieron que la mutación del gen SLC6A2, un transportador de norepinefrinas, como la atomoxetina, y variaciones de endofenotipos neuronales están relacionadas con la incapacidad de poder controlar el comportamiento impulsivo, haciendo que los adolescentes sean más propensos al abuso de drogas.

La toma de riesgos, el transgredir los límites y la impulsividad son características comunes que forman parte del desarrollo de los adolescentes en la búsqueda de las herramientas necesarias para obtener la independencia de las figuras paternas.

De acuerdo a la investigacion publicada en Nature Neuroscience uno de los riesgos existentes es el de ingerir alguna sustancia, ya sea alcohol, nicotina o drogas ilegales de forma exploratoria. Pero la falta de control en la impulsividad hace a lo jóvenes susceptibles al abuso o mal uso de estas sustancias.

El estudio, que demuestra el papel de la corteza frontal del cerebro en la posibilidad de inhibir un comportamiento impulsivo, se realizó con mil 896 adolescentes de 14 años, de los cuales algunos ya habían experimentado alguna droga.

A los jóvenes se les pidió realizar una tarea repetidamente, en ocasiones durante la acción se les pedía que pararan midiendo el tiempo en que reaccionaban para hacerlo. En algunas ocasiones no lograban detenerse.

Con imágenes obtenidas de un escáner de resonancia magnética funcional se averiguaron cuáles eran las áreas del cerebro involucradas. Y además se hallaron siete conexiones cerebrales involucradas en el éxito de inhibición y seis más el fallo. 

La inhibición del comportamiento impulsivo también era relacionada hasta ahora con el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), por lo que se vinculaba también con el abuso de drogas.

Sin embargo, el estudio que realiza el equipo internacional de investigadores, demuestra que la falta de control en el abuso de sustancias y en el TDAH es controlada por conexiones neuronales diferentes. Aun así el abuso de puede acentuar este trastorno en la edad adulta.

La compresión de estas redes cerebrales, como de las variaciones genéticas, pueden tener implicaciones en la salud pública, así como la obtención de un biomarcardor para aquellos jóvenes propensos al abuso de las drogas.

Lee articulo original en inglés.