sábado, 2 de julio de 2011

No es que haya mas TDAH, sino que antes no se sabía ni que existía la enfermedad. El 8% de siempre, no ha variado

La prescripción de sicofármacos a niños con déficit de atención se dispara en Euskadi

Un informe alerta de que se ha multiplicado por 18 la receta de metilfenidato para escolares de la CAV

nekane lauzirika - Viernes, 1 de Julio de 2011 - Actualizado a las 05:50h

 

Uno de los mitos más extendidos en el trastorno hiperactivo (TDAH) es que la pastilla tranquiliza al niño cuando lo que hace es ayudarle a centrarse.

Uno de los mitos más extendidos en el trastorno hiperactivo (TDAH) es que la pastilla tranquiliza al niño cuando lo que hace es ayudarle a centrarse. (Pablo Viñas)

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BILBAO. Ander, 10 años, no para quieto un instante. Se levanta de su pupitre en la ikastola sin que venga a cuento. La andereño le manda que se siente y al poco tiempo lo tiene otra vez de pie y enredando. Hace poco más de una década a estos chavales se les mandaba a los pasillos y patios en horas lectivas. La situación ha cambiado radicalmente. "Unai, ¿te has tomado hoy la pastilla?", se les pregunta. Son niños hiperactivos.

Las estimaciones más habituales facilitadas por los facultativos o las asociaciones de afectados apuntan a que en el País Vasco en torno al 3 y 5% de los menores de entre 6 y 16 años padecen Trastornos por déficit de atención e hiperactividad -o sus siglas TDAH- , un problema que marca la vida de un cada vez más creciente número de chicos que acuden medicados a clase.

El diagnóstico, complejo, exige rigor y alimenta el debate sobre el aumento en la prescripción de sicofármacos en menores. "Los padres y las madres ejercen una presión enorme en los pequeños y también entre los profesionales. Cuando observan que sus hijos se salen de la norma acuden a consulta pidiendo la pastilla mágica que acabe con las molestias que pueden dar los hijos. Sin embargo, solo uno de cada cuatro niños o niñas vemos en las consultas pediatras de Osakidetza son confirmados como TDAH", reconoce Pedro Gorrotxategi, presidente de la Asociación Vasca de Pediatría.

hiperdiagnósticos Un informe de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Osakidetza (Osteba) alerta del sobrediagnóstico de TDAH en el País Vasco, ante el fenómeno de progresión imparable de casos que se están dando en los últimos años. La advertencia no es baladí. De 2001 a 2004 se multiplicó por tres la prescripción de sicofármacos por parte de los pediatras, mientras que de 2001 a 2007 se multiplicó por 18, lo que supone un aumento del gasto público de 8.648 a 890.848 euros. Llamativamente -según el trabajo elaborado por los investigadores Cristina Jorquera y Alberto Lasa- los servicios de pediatría recetan hasta cuatro veces más sicofármacos que los de psiquiatría.

"Niños movidos ha habido siempre, pero un cuadro de hiperactividad es más. Sin embargo, el fenómeno va in crescendo. Hay un auge de este tipo de problemas en las consultas", añade Begoña Domínguez, presidenta de la Asociación Española de Pediatría. "La aceptación social del diagnóstico puede comprenderse porque puede suponer un alivio para los padres y también para el niño, para entrar en una categoría médica y pase de ser incomprendido, o rechazado, a ser ayudado", reflexionan los autores del informe de Osakidetza.

Dentro de este trastorno los expertos señalan tres tipos: en uno predomina la falta de atención; en otro, la hiperactividad y la impulsividad, y en un tercero, una combinación de los anteriores. "El tipo combinado es el más frecuente, en torno a un 70", apunta Gorrotxategi. "El debate sobre si hay que medicar a los niños viene de Estados Unidos, el país que, paradójicamente, se encuentra a la cabeza de la investigación. En nuestro entorno tenemos claro que no se debe medicar a menores de seis años", admite el pediatra.

"Los síntomas nucleares -hiperactividad, impulsividad y déficit de atención- suelen caminar unidos a otras alteraciones: ansiedad, negativismo desafiante, problemas de aprendizaje...", explica Begoña Ereño, psiquiatra del Instituto Burmuin. "Esto motiva el diagnóstico y alimenta la incertidumbre en las familias. Hay que ver lo que prevalece y asegurarse de que es un TDAH persistente", dice la psiquiatra.

¿quién lo trata? Además de no haber unanimidad sobre las causas reales, factores o formas de abordarlo, una controversia añadida, según Begoña Ereño, es la de quién es el profesional adecuado para su detección y tratamiento. "Esta medida es urgente para frenar la confusión asistencial presente hasta ahora; todos los profesionales tenemos que aunar criterios. En los últimos años hemos avanzado mucho, pero se ha consensuado muy poco", dice la psiquiatra del Instituto Burmuin.

En este mismo hilo conductor. el informe de Osteba constata la creciente y casi exclusiva tendencia al tratamiento con sicoestimulantes, tanto que llega a hablar de "generalización indiscriminada", que puede llegar a desatender las peculiaridades clínicas de muchos casos diagnosticados y dejar de lado un tratamiento más integral.

A pesar de que los datos del informe de Osakidetza apuntan a que no se está siguiendo las recomendaciones sanitarias básicas y prudentes en cuanto a prescripción de sicoestimulantes y a que se realizan prescripciones fuera de las indicaciones autorizadas, los pediatras vascos consideran que no hay un exceso de diagnósticos por este Trastorno, aunque reconocen que puede haber malos diagnósticos "por exceso o por defecto". Lo achacan "a la escasa formación" sobre el trastornos de muchos profesionales, profesores, psicólogos y médicos.

Sin embargo empieza a generarse un fenómeno contradictorio: no todos los que la padecen llegan a las consultas y, al mismo tiempo, se produce un hiperdiagnóstico en chicos con problemas de aprendizaje y de conducta. La psiquiatra Begoña Ereño lo define como "trastorno paradójico". En ciertos casos, además, "hablar de que hay alteraciones asociadas hace sospechar que existe realmente TDHA", argumenta Begoña Ereño.

síndrome más intenso El informe de Osakidetza también ha recabado datos de atención en los centros de salud del País Vasco. Y éstos son esclarecedores. Según los datos poblacionales de la CAV actualizados a 2007 -último año que analiza el estudio-, la población con menos de 18 años ascendía a 338.968 personas. En base a los casos diagnosticados, el trabajo aclara que si se hiciera un cálculo de prevalencia encontrada en Salud Mental a 2007 extrapolado a la población general menor de 18 años se obtendrían cifras de prevalencia inferiores y muy alejadas de las que se encuentran en la literatura al respecto.

"Las exigencias escolares y sociales hacen que ahora este trastorno sea más intenso, no más frecuente; el profesorado es un instrumento imprescindible para el diagnóstico precoz, ya que suele ser el primero en dar la voz de alarma, que, evidentemente no son los que tienen que hacer el diagnóstico", apunta Begoña Domínguez, presidenta de los pediatras a nivel estatal.

Al margen del presunto sobredimensionamiento, el informe de Osakidetza apunta a considerar el TDAH como un fenómeno epidémico de extensión progresiva e imparable a pesar de la multiplicación de prescripciones farmacológicas.

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