sábado, 21 de enero de 2012

TDAH y correr, correr, correr

Tdah- nacidos para correr

Carolina Liébana Moreno, desde Jaén.- De veras que mantengo una paciencia insana, casi santa, que mareo con desconcierto el trago ignorante de la opinión ajena. Sobre la hiperactividad no tanto se conoce, pero una se arrima lo que puede a Barkley y a base de humanismo, paciencia o perplejidad se sobrevive en un mundo donde la opinión gratuita y la ignorancia del todo lo sé tienen tanto por aclarar,

tanto por manifestar en tantos casos. Rasgos emocionantes del tdah: La creatividad. La facilidad, el don de la expresión. La sensibilidad. La facultad de hacer varias cosas a la vez y la capacidad de hiperfocalizar la atención en aquello que entusiasma. La pasión innegociable, el carácter indómito, manifiestamente rebelde, que tan a menudo choca con las características de lo habitual y lo establecido. La lealtad. El alto sentido de la justicia. Dificultades muchas, de sobra conocidas. Si la persona hiperactiva adoleciera de alguna dificultad física otro gallo cantaría. Uno vería de lejos el trastorno, como se ve al ciego o se manifiesta una sordera, y sabría a qué atenerse. La hiperactividad no es una actitud "ni un problema de disciplina" (ésta es mi opinión "favorita" de los que todo lo saben). Es un trastorno que tiene que ver con el funcionamiento cerebral, que tiene unas características propias y que se trata de manera multidisciplinar, en muchos casos con ayuda de medicación (estimulantes como el metilfenidato). El tdah no es una condición anormal, ni diferente. Es un reto diario y un ejercicio de educación importantísimo que a veces no funciona y otras veces te compensa de manera espectacular. El tdah es para toda la vida. Una no se levanta hiperactiva y mañana le sucede la curación. Podemos dar comprensión y respeto y sembraremos una persona magnífica incluso aunque consiga sacarnos de quicio con su excepcional energía más de una vez.  Reconducir toda la creatividad y el potencial de estas personitas que corren como Ferraris sin control es tan importante como dar a conocer las dificultades que entraña el trastorno y que lo van a acompañar en mayor o menor medida toda la vida. Y además y de manera excepcional me gustaría dejar un consejo lleno de experiencia por si a alguien le pudiera interesar: ponga una persona tdah en su vida, alcanzará nuevas cotas de emoción, se codeará con alguien altamente sensible, leal y fantasioso y además se pondrá en forma tratando de seguir su ritmo vital. Como decía Springsteen y a muchas veces lo he sentido así, algunas personas han nacido para correr
 

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